RONCESVALLES

 

Introducción

Santa María de Roncesvalles, antiguo hospital de peregrinos y enclave de profundas resonancias épicas es, con toda seguridad, uno de los lugares más emblemáticos del Occidente europeo, en cuyas dilatadas fronteras se consideró siempre el hito más relavante y entrañable de la ruta compostelana.

En Orreaga-Roncesvalles sitúa la tradición la más dolorosa de las derrotas del ejército franco; allí lloraría Carlomagno la muerte del mejor caballero de Francia y de sus doce pares, dando origen a un relato mil veces contado y cantado hasta los confines de la cristiandad.

Paso natural del Pirineo desde los tiempos más remotos, en Orreaga-Roncesvalles se instaló y creció un centro asistencial y alberguería que acogía a los peregrinos tras el duro ascenso de la cordillera y reconducía sus pasos hacia la meta final, ya casi perceptible en sus corazones, de la todavía lejana tumba del apóstol.

Ambas circunstancias, el trágico descalabro de Roldán y la proyección jacobea, dinamizaron de forma extraordinaria la vida de este enclave pirenaico y dieron a la cultura universal dos obras literarias de singular renombre: la famosa "Chanson de Roland" y la pormenorizada y peculiar visión de la ruta a Santiago escrita en el siglo XII por Aimerico Picaud, el "Liber Sancti Jacobi". Hoy en día, además, queda en pie un magnífico conjunto histórico-monumental atendido por una pequeña comunidad de canónigos que sigue acogiendo y bendiciendo un flujo renovado de peregrinos que irá encontrando a su paso un camino cada vez mejor dotado y señalizado.

 

PAISAJE


El conjunto monumental de Orreaga-Roncesvalles, situado en el extremo occidental de la cordillera pirenaica, se erige al pie de la vertiente sur del alto de Ibañeta y cerca de la amplia llanura de Auritz-Burguete.

Punto de descanso de los peregrinos del Camino de Santiago tras el abrupto ascenso desde las hondonadas de los valles bajonavarros, la Colegiata de Santa María de Roncesvalles se encuentra enmarcada por una serie de cimas cercanas, entre las que destacan Astobiskar (1.266 metros) y Ortzanzurieta (1.570 metros), caracterizadas por constituir los terrenos geológicamente más antiguos de Navarra, con más de 450 millones de años.

Esta orografía, con una vertiente francesa caracterizada por un acusado desnivel y otra española más progresiva, está dibujada por una profunda falla geológica denominada en este tramo del Pirineo como "cabalgamiento de Roncesvalles" que configura el paso más accesible del Pirineo occidental para entrar en la Península Ibérica.


El lugar elegido para construir el complejo de edificios fue la suave hondonada al abrigo del puerto de Ibañeta, que protege al albergue de peregrinos de los rigores climatológicos propios de esta zona montañosa. La gran altitud en la que fue construido el conjunto, unido a la elevada humedad de la zona, explica el intenso verdor que lo rodea, donde los extensos bosques de hayas, que se convierten en pastizales en las cimas más altas, se combinan con los robledales, más numerosos conforme se desciende hacia Auritz-Burguete.

Durante el periodo invernal, el verde se torna un grueso manto de nieve que obliga a coronar las edificaciones con tejados muy inclinados, tal como puede apreciarse en la cercana localidad de Burguete, también conocida con el nombre de Auritz. Su nombre proviene de sus orígenes como burgo franco, esto es, un núcleo urbano promovido por la corona para favorecer su desarrollo.

 

Fuente: www.roncesvalles.es